Montelíbano. En los últimos diez años, más de 2.500 hogares del área de influencia de Cerro Matoso han sido transformados a través del programa de Autoconstrucción y Mejoramiento de Vivienda, una iniciativa que fortalece la calidad de vida y dinamiza la economía local. Este número representa aproximadamente más del 50% de las familias en las comunidades beneficiadas. Solo en el último año se realizaron 390 intervenciones, entre mejoramientos y viviendas nuevas.
Además de promover el acceso a vivienda digna, este modelo se ha convertido en un motor económico para las comunidades, ya que la totalidad de la mano de obra proviene de los mismos territorios, generando en promedio 1.200 oportunidades de ingreso al año, entre maestros de obra, contadores y trabajadores locales. La estrategia se destaca por su enfoque participativo e innovador: son las propias comunidades quienes lideran la ejecución de las obras bajo la auto-construcción con materiales y diseños que respetan la identidad y tradiciones de sus habitantes, con el acompañamiento técnico de la Fundación Cerro Matoso.
Durante el 2025 se ejecutaron 365 mejoramientos y 25 viviendas nuevas. Joyce Nessin, gerente de Asuntos Externos de Cerro Matoso, expresó: “Desde una perspectiva de desarrollo, esto impulsa simultáneamente dos objetivos: mejorar la calidad de vida y dinamizar la economía local, lo que confirma que la vivienda digna es también una estrategia sólida de generación de ingresos y fortalecimiento comunitario. Para Cerro Matoso es de gran orgullo contribuir, de la mano de las comunidades vecinas, a que sus habitantes no solamente tengan un techo, sino un espacio que garantice su bienestar, donde se satisfacen las necesidades humanas mínimas para que una persona pueda desarrollar su proyecto de vida con dignidad”.
“Pertenezco a la JAC de la vereda El Guayabo, donde más de 40 familias hemos sido beneficiadas con este proyecto. Le damos gracias a Dios y a Cerro Matoso por llegar hasta nuestra vereda y apoyarnos en el mejoramiento de nuestras viviendas”, cuenta Yaneth Hernández, habitante de la vereda El Guayabo, ubicada en Planeta Rica y vecina a la operación Queresas y Porvenir de Cerro Matoso.
En las viviendas se han reemplazado fogones de leña por cocinas limpias; hoy cuentan con pisos y estructuras sólidas, baños adecuados, mejores sistemas de acceso a agua segura e instalaciones eléctricas confiables. El impacto se refleja en historias como la de Yina Cordero, también habitante de la vereda El Guayabo: “estoy feliz en mi casa. Mi familia se siente a gusto. No es nada de lo que era cuando empezamos; ahora es mucho más amplia y cómoda. Con la ayuda de Cerro Matoso fue mucho más fácil lograrlo”.
“Agradecida con Dios, con Cerro Matoso y con la JAC por tenernos en cuenta en el proyecto de mejoramiento de vivienda, el cual ha sido de gran ayuda para muchas familias de las comunidades del área de influencia, ya que hemos mejorado nuestra calidad de vida”, manifestó Alfaris Angulo, perteneciente a la comunidad de Bocas de Uré.
De igual forma, Elizabeth Flórez, habitante del cabildo indígena El Almendro, ubicado en Planeta Rica, compartió su experiencia: “mi casa antes era de madera y se mojaba bastante; la arreglé gracias al apoyo que llegó de Cerro Matoso. Me siento muy feliz porque no esperaba verla así de linda”.
De esta manera, Cerro Matoso reafirma su compromiso con la reducción de brechas sociales y el fortalecimiento del desarrollo comunitario, a través de programas que generan bienestar, autonomía y oportunidades económicas.