Nacional. Tras 28 días en el cargo, Viviane se fue por “una situación familiar inesperada”. El nombramiento de Ilva Myriam Hoyos como nueva ministra de Educación genera críticas y preocupación entre sectores que advierten un posible giro más conservador en las políticas educativas y de derechos de niños, niñas, adolescentes, mujeres y población LGBTIQ+. Hoyos asumirá el próximo 7 de septiembre, en reemplazo de Viviane Morales.
La llegada de Hoyos no es un nombramiento políticamente neutro. La nueva ministra fue procuradora delegada para la Defensa de los Derechos de la Infancia, la Adolescencia y la Familia entre 2009 y 2016, durante la administración del entonces procurador Alejandro Ordóñez, y desarrolló una trayectoria marcada por posiciones conservadoras en asuntos como aborto, derechos sexuales y reproductivos y matrimonio entre parejas del mismo sexo.
Uno de los antecedentes más relevantes ocurrió alrededor del aborto. En 2012, la Corte Constitucional ordenó a Hoyos rectificar una comunicación oficial relacionada con el alcance de la sentencia que despenalizó parcialmente la interrupción voluntaria del embarazo. Durante su paso por la Procuraduría también protagonizó actuaciones y controversias judiciales relacionadas con este derecho.
Su llegada se produce, además, después de una corta pero polémica gestión de Viviane Morales. Durante su permanencia en Educación, Morales defendió la eliminación de lo que denominaba “ideología de género” en los colegios y promovió un proyecto de decreto que permitiría una mayor participación de privados e iglesias en la administración de instituciones educativas oficiales. La exministra negó que la iniciativa implicara privatizar la educación.
El relevo, por tanto, despierta una pregunta de fondo: ¿el Gobierno está cambiando de ministra o profundizando la misma línea de la llamada “batalla cultural” en la educación? Además muchos creen que pese a la muy buena preparación de la nueva ministra, ella no sería idónea para el cargo.
El presidente Abelardo De la Espriella defendió la designación y destacó: "Estoy designando a la doctora Ilva Myriam Hoyos como Ministra de Educación Nacional. Su talante, fortaleza, honradez y firme defensa de los valores la preceden. Estoy seguro de que será una gran ministra y de que servirá a Colombia con entrega, carácter y convicción".
Para sectores de oposición y organizaciones críticas cuestionan que una funcionaria con este historial llegue precisamente a dirigir la cartera encargada de formular las políticas educativas del país. El debate no está únicamente en su hoja de vida, sino en qué visión de educación, derechos, formación, diversidad y escuela pública llevará al Ministerio.
El nombramiento convierte a Hoyos en una de las figuras centrales de la denominada “batalla cultural” del Gobierno De la Espriella y deja abierta una discusión que apenas comienza: si su experiencia jurídica y académica se traducirá en una política educativa enfocada en la garantía de derechos o en una agenda de transformación cultural marcada por sus posiciones ultra conservadoras.