Región. El comunicado se conoce luego se conoce luego del pronunciamiento del alcalde del alcalde de Ayapel, Isidro Vergara. El Gobierno Nacional a través de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres –UNGRD- continúa trabajando en la subregión de La Mojana para lograr el control de las inundaciones que por cuenta del rompimiento del jarillón en el sector de Cara de Gato en San Jacinto del Cauca, Bolívar, se vienen registrando.
Después de verificar el impacto del rompimiento del jarillón y buscando una solución rápida, la UNGRD contrató una obra de emergencia con la que se ha buscado cerrar el chorro que inició con 200 metros y alcanzó más de 1.200 metros lineales, esto debido al impacto que el río Cauca ha generado sobre la margen izquierda. La intervención se ha venido desarrollando con el sistema de geocontenedores y material de préstamo para la conformación de un nuevo jarillón que el pasado 28 de febrero logró unir los dos extremos.
Sin embargo, tras finalizar este hito, una creciente súbita atípica para la época que sobrepasó los 2 metros (caudales que superaron los 2.600 m3/s), afectó a la estructura e impactó inicialmente en más de 70 metros lo que ya se tenía construido. A raíz de esto, el contratista ha venido trabajando de nuevo en el levantamiento de la estructura afectada y buscando también hacer un realce del jarillón para evitar que las crecientes propias del río sobrepasen la obra.
Ante este panorama, el director de la UNGRD, Eduardo José González, ha aclarado que “El cierre proyectado a finales de febrero fue validado en mesas técnicas que nos permitían trabajar de esta forma y en Puesto de Mando Unificado se aprobó y socializó que el cierre se proyectaba (para el 28 de febrero) a la cota media de inundación para después hacer el realce llevándolo a la cota máxima. Es decir, estas acciones han sido de conocimiento de las entidades regionales, alcaldes, gobernadores y comunidad buscando de esa forma lograr el primer hito que era controlar el ingreso de agua a la región. Sin embargo, luego de esa primera fase del cierre se tuvo una creciente de dos metros que nos afectó el trabajo desarrollado. Hoy, bajo el nuevo panorama, estamos haciendo el cierre, los ajustes de los realces y las reparaciones de la inestabilidad a la cota máxima, pues por las condiciones actuales y el ingreso de la primera temporada de lluvias no podemos trabajar a una cota por debajo de la modelada”.
Con las nuevas afectaciones sufridas en la estructura en el punto crítico de Cara de Gato los trabajos para la culminación de la obra de emergencia se mantienen. Como consecuencia de las crecientes súbitas del río Cauca se han recuperado 57 plataformas afectadas del tramo norte y en otras 37 en el tramo sur. Así mismo, se mantienen labores para estabilizar las plataformas con el fin de que no se siga afectando la estructura. De los siete (7) puntos que presentaron asentamientos e inestabilidad, cuatro (4) ya han sido reparados y se trabaja en la recuperación y reconstrucción de los otros tres (3). El centro del chorro, que se constituye en el más crítico en unos 250 metros, se cerrará con una nueva variante donde las profundidades permitan el proceso constructivo.
Para estas labores ya se generó un plan de choque aprobado por la interventoría con un nuevo cronograma de trabajo que inició el pasado 8 de marzo y con el que se espera pueda lograrse el cierre definitivo hasta la cota máxima entre finales de mayo e inicios del mes de junio.
Se definieron cuatro (4) actividades: localización y replanteo topográfico, la extracción de material con draga, el repaleo y acopio de material y la continuidad de la instalación de la geobolsas. A su vez se plantea una actividad adicional que es la instalación de pilotes hincados (técnica de cimentación profunda en terrenos flojos o blandos), la disposición de riostras (piezas de madera o de hormigón que sirven para asegurar la rigidez de un elemento constructivo), geobolsas de 2 m3 y también la instalación de manto antisocavación (cobertura geotextil que sirve para proteger el suelo ante el efecto de la socavación en la fundación de geobolsas u otras estructuras).
Adicionalmente, se encuentran en la zona dos dragas para la construcción de canales de alivio, que contribuyan a disminuir la presión que está ejerciendo el río sobre el jarillón, se requieren la construcción de espigones de protección que desvían la dirección del flujo y se deberá evaluar el dragado de la isla que se está sedimentando en la margen derecha, como parte de la solución a mediano plazo.
Es importante tener en cuenta que las condiciones de trabajo sobre un río como el Cauca hacen más complejas las actividades, por lo que la constante presencia de crecientes súbitas y el mal clima de la zona durante los últimos meses pueden generar ralentización en algunos puntos de los trabajos, sin que esto signifique parar o no continuar con el desarrollo de estas obras de emergencia, por el contrario, los trabajos se realizan en jornadas continuas para dar solución a esta problemática.
Otras acciones
Uno de los mayores componentes en las líneas de respuesta ha sido la Asistencia Humanitaria de Emergencia, en donde a la par con la activación del Registro Único de Damnificados, se generó una despliegue de entrega de elementos alimentarios y no alimentarios para las más de 38.000 familias que han resultado afectadas por esta situación de calamidad pública.
Estas Asistencias Humanitarias de Emergencia han sido casi 274.000 kits que incluyen mercados, elementos de aseo, juegos de cocina, colchonetas, toldillos, frazadas y hamacas. Así mismo, se dispusieron 708.000 sacos de polipropileno, banco de materiales y rollos de plástico, lo que ha llevado a destinar recursos en esta línea por más de $24.545 millones. Estas entregas de ayudas se dividieron en cuatro (4) fases que fueron definidas de acuerdo con las necesidades expuestas en el RUD y por las autoridades locales como responsables de sus territorios.
Adicionalmente, más de $6.311 millones se destinaron para la activación de maquinaria amarilla, esto supuso la atención y cierre de otros puntos críticos en los municipios de Guaranda, San Jacinto del Cauca, Achí y en Sucre, en donde se realizó taponamiento de otros rompimientos en algunos diques de control, así como mantenimiento de vías terciarias y la reconformación de terraplenes.
Sumado a las líneas tácticas de respuesta, la UNGRD desplegó también todo un componente de asistencia técnica para los 4 departamentos y 11 municipios que componen la subregión de La Mojana, en donde se generaron las recomendaciones y orientaciones para la implementación de albergues temporales; se desplegaron visitas técnicas de evolución de las obras; apoyo técnico para la recolección de información en materia de pérdida agropecuaria, con el apoyo del Ministerio de Agricultura, como responsable principal.
Este componente que es tan importante para el fortalecimiento de capacidades locales buscó que los territorios actualizaran sus Planes Municipales de Gestión del Riesgo y Estrategia Municipal de Respuesta, apoyo dado con las visitas técnicas realizadas a cada uno de los municipios para que implementaran sus Planes de Contingencia en el marco de la misma emergencia y con ello que cada desde los diferentes sectores se proyectaran las acciones de respuesta.