“Será un momento histórico –verdaderamente histórico– en el que tendremos la oportunidad y la responsabilidad de hacer sentir nuestra voz, porque lo que está en juego es de enorme importancia. Probablemente es la decisión de voto más importante que cada uno de nosotros tendrá que tomar en toda su vida”,
Así lo afirmó el presidente colombiano Juan Manuel Santos tras la aprobación por parte de la Corte Constitucional de la realización del plebiscito.
“Cansados de la violencia, los colombianos también queremos una democracia generosa y abierta, donde todos podamos participar, el plebiscito es una de esas formas de participación popular, en la que pueden expresarse todas las voces y las ideas y cuando todo esté acordado, convocaré al plebiscito en los términos señalados por la ley y se publicará el texto completo del Acuerdo Final, y se hará una gran pedagogía para que todos y cada uno de los ciudadanos estén enterados de lo que se acordó, y para que decidan libremente, a conciencia y bien informados si lo apoyan”, Santos.
En contexto.
Por su puesto que más de 5 décadas de guerra es un tema que acapara la atención de todos los sectores del país, pues Colombia necesita urgente Paz con justicia social y equidad, necesitamos todos construir una paz verdadera, es preciso resaltar que de los 61 conflictos culminados desde 1980 el 77% se han logrado con acuerdos de paz y el 16% por victorias militares.
Sin embargo, no se puede negar que miles de colombianos dudan del proceso y muchos con justificación, pues son muchos los detalles que se desconocen y otros que ya se conocen no son de agrado a un gran número de colombianos, sobre todo cuando se premia de alguna manera a los que tanto daño le han hecho al país y como se maltrata a la gente de bien.
Sin embargo, la paz debemos hacerla entre todos, el mundo ha vivido más de 250 conflictos después de la 2 guerra mundial (Asia, África, Medio Oriente, América y Europa) pero es tiempo de levantar banderas, de que Colombia y cada niño colombiano respire paz, pero siempre reiterando, una paz donde prime la equidad, el respeto, la inclusión social, donde los pobres no sean cada día más pobres y los ricos cada día más ricos.